Sobre FG

Fernando García es el creador de los bolsos FG – con su exclusivo sello  .
Hizo su primer bolso hace más de treinta años pero fue en el 1999 que abrió ‘La Tienda Chica’ en el precioso ‘Pueblo Blanco’ de Grazalema en el sur de España. En 2011 empezó a vender ‘online’ y en 2019 trasladó su taller al campo.

Fernando empezó estudiando mecánico de aviones y trabajó en ello largo tiempo compaginándolo a duras penas con su única afición, el diseño. Agobiado de la vida de cuidad vino a Andalucía y con las herramientas de talabartería de su tío retomó la creación en piel. Afortunadamente había venido a un sitio muy conocido por su tradición de marroquinería y así tuvo acceso a pieles de alta calidad. Empezó vendiendo desde casa y en las ferias artesanales, pero pronto cogió un local en el pueblo turístico de Grazalema y así tenía un negocio exitoso, manteniendo a su pequeña familia durante casi 20 años. En 2019 se mudaron al campo donde sigue tranquilamente haciendo sus bolsos. Ahora ‘La Tienda Chica’ está dirigida por Ana Soto, una artesana local que desde hace algunos años viene colaborando con FG.  Sus bolsos  ‘únicos’ cosidos a mano siguen siendo su ‘pieza estrella’

¿No se aburre de hacer lo mismo durante tantos años?

“¡Es imposible aburrirme, jamás hago la misma cosa! Nunca repito una pieza. Bajo a Ubrique para comprar piel … estudio las pieles, las toco, las huelo … En este momento vienen las primeras ideas. Cada piel es diferente y por eso cada una sugiere piezas distintas. Cada bolso que hago es único.

Posiblemente llama la atención el hecho de que no le cuesta el proceso de diseño.

Me encanta vivir en el campo,  me encanta mi vida en familia y me encanta hacer bolsos!  Por eso quizás el proceso de diseño no me cuesta mucho trabajo. Como dije antes todo empieza entre pieles. A partir de allí, una vez adquiridas,  las ideas enraízan y crecen con vigor (¡normalmente por la noche, tomando una cerveza en casa!) Es fácil para mí crear nuevos diseños. Las ideas fluyen … una y otra vez.”

Fernando ha hecho miles de bolsos en estos años y los han comprado gente de todo el mundo. Cree que su éxito se debe al ‘100% hecho a mano’ de sus productos.

“Desafortunadamente (en la marroquinería en esta zona) se abusa mucho del término. Deberían decir mejor ‘He empleado  mis manos para trabajar con una máquina de coser o una máquina de rebajar … ’ Mis bolsos son verdaderamente hecho a mano … ¡ven al taller y comprobarás que no hay ninguna máquina!”

Comprando un bolso  se garantiza que no solo es único, es también 100% artesanal. Estás apoyando  un oficio tradicional, parte de nuestro  patrimonio cultural  que está desapareciendo como tantos otros. Si encima compras de su línea ‘orgánico’ estás comprando un bolso hecho en pieles naturales, de curtición vegetal, sin químicos dañinos o productos sintéticos.

Un bolso . Una bonita y original pieza, hecha con cariño y profesionalidad, un bolso para toda la vida; un gasto sano y con sentido.

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