¿Se vende el mandil?

Fernando working outside 'La Tienda Chica'El otro día vinieron unos clientes a la tienda y estuvieron mirando todo durante un rato.            – Me encanta tu trabajo, dijo una, – ¡pero lo que realamente quiero comprar es tu mandil!  A Fernando le resultó raro venderlo, entre otras razones, ¿cuánto podría cobrar para una cosa tan singular?! Fue una situación especial pero al final se solucionó bien para todos. Ella hizo una buena compra y Fernando sintió que ya podía regalarlo. Obviamente la clienta se fue muy contenta para Barcelona, pero la verdad es que Fernando admitió que se sentía un poco ‘solo’ cuando reflexionó sobre ese mandil que llevaba 15 años serviéndole. Al día siguiente se hizo otro nuevo tan bonito pero ¿llegará a coger ese caracter y tanta historia antes de jubilarse?

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